Continua el viaje hasta FINISTERRE

 

 

Transportamos tu coche en grúa, incluye SEGURO de carga, transporte y descarga.

Porque sabemos el cariño y los cuidados que dispensas a tu coche, lo guardamos en nuestro GARAJE PRIVADO y lo transportamos hasta Santiago, a tu llegada.

De esta forma evitas:

- Inconvenientes y preocupaciones por dejarlo a la intemperie.

- Que haga kilómetros innecesarios.

- Gastos adicionales de combustible y rodaje.

- Que sea conducido por personas que no conoces.

- Que, pasado un tiempo, puedas recibir alguna multa con retirada de puntos por exceso de velocidad, etc. en el trayecto de Sarria a Santiago.

Aprovecha que estás en el centro de Galicia y únete a la filosofía YAQUESTOY, reservando algún día adicional para disfrutar de esta tierra.

1 – Continúa viaje hasta FINISTERRE (o Fisterra) – KM  65 Duración del viaje en coche 1h 3 min

Si vas sin prisa, te recomiendo que hagas la ruta por la Costa, desde Noya, pasando por Muros, Carnota, Ézaro y Fisterra. Son 120 KM de carretera, bordeando el mar, con unas vistas preciosas a la ría. Duración del viaje 2 h y 5 min.

 

QUÉ VISITAR

 

NOYA O NOIA: En el libro de Javier Sierra “El ángel perdido” (si no lo has leído, te lo recomiendo, ya que luego verás Santiago con otros ojos), se explica que en su escudo de armas se representa el Arca de Noé, que encalló en el cercano monte Aro y que la etimología de su nombre proviene del patriarca bíblico.

También se hace referencia al cementerio de la iglesia de Santa María a Nova, donde existen lápidas (o laudas, en gallego) con más de 7 siglos de antigüedad y que contienen algunos símbolos que todavía no han sido descifrados.

Es muy recomendable disfrutar de un relajante paseo por su casco histórico y la Alameda.

 

MUROS: Villa marinera con encanto, fundada por Sancho IV de Castilla a principios del siglo XIII y destruida por las tropas napoleónicas en la Guerra de la Independencia.

En 1.970 fue declarada Conjunto Histórico-Artístico, definiéndola como aldea de pescadores, típica y pintoresca, con monumentos como la ex colegiata y la ermita de la Virgen del Camino.

 

CARNOTA: Si venimos desde Muros, con dirección a Cee y Corcubión, nos encontraremos:

A nuestra izquierda, una inmensa playa de 7 km (la más extensa de Galicia) de arena muy fina, con zona dunar y marismas.

A nuestra derecha, el Monte Pindo (también llamado el Olimpo Celta o el Monte Sagrado); un macizo granítico de 627 m de altura y con multitud de enormes piedras de diferentes formas y que, según las leyendas, son los espíritus de druidas y guerreros celtas.

Hay una en especial (el druida) que se dice que al ponerte frente a ella y formular cualquier pregunta, aparecerá inmediatamente en tu mente la respuesta buscada.

También podemos admirar un enorme hórreo de 35 m. de longitud, construido a finales del siglo XVIII, declarado Monumento Nacional, y que da idea de la gran fertilidad de la zona.

Unos km antes, en la aldea de Lira, se encuentra otra de estas construcciones de almacenaje, que es unos centímetros mayor en tamaño, pero se encuentra en mucho peor estado de conservación.

Todo este entorno está incluido en la Red Natura 2000 de especial protección.

 

ÉZARO: En esta pequeña aldea del municipio de Dumbría, nos encontramos con un mirador que nos ofrece un espectáculo único: la desembocadura del rio Xallas, que cae desde una altura superior a los 150 m. hasta la ría, haciendo una impresionante “fervenza” de 40 m de altura (es el único río en Europa que desemboca en el mar, en forma de cascada).

Justo enfrente podemos divisar el cabo Finisterre.

Según la web del Concello de Dumbría, la cascada se puede ver todos los días del año (antes estaba regulada por una presa) y posee iluminación que se enciende: de 23 a 24 h. de los días 23 y 24 de junio; 1 – 8 – 15 – 22 – 24 y 29 de agosto; 2 – 9 y 16 de septiembre de 2017.

Más información: turismodumbria@gmail.com

  

FINISTERRE O FISTERRA: Gran cantidad de peregrinos siguen camino hasta Fisterra, para llegar hasta lo que los antiguos consideraban el “fin del mundo” (finisterrae). En este punto nos topamos con el mojón del km 0 (último del camino recorrido) y una escultura de una bota, en las rocas, que es una de las fotos favoritas de los peregrinos que llegan aquí.

 

Los peregrinos cumplen con una serie de ritos o tradiciones:

Bañarse en la playa de Langosteira (2 km antes del pueblo de Fisterra), para purificarse antes de llegar al final de su camino.

¡Tened mucho cuidado!, sobre todo si no es verano, no hay vigilancia o estáis solos, ya que ha habido más de una tragedia en ese lugar, por cumplir con la tradición.

Visitar la lonja para ver el surtido de pescados y mariscos que llegan todos los días para su venta.

Contemplar la puesta del Sol en la inmensidad del Océano Atlántico, desde el faro que se sitúa más al oeste de Europa, o lo que es lo mismo, el más próximo a América.

Hay peregrinos (que se pueden tildar, como mínimo, de incívicos) que se dedican a quemar sus ropas y abandonar sus botas en el entorno. NO SE DEBE HACER NUNCA, porque puede ocasionar graves daños; ya que hacer fuego en esta zona, donde el viento sopla siempre con fuerza y en dirección cambiante, puede provocar un incendio que arrase con toda la belleza del lugar. Y qué sentido puede tener arrojar cualquier tipo de basura, aunque sean unas botas destrozadas por el uso, en un entorno natural protegido.

 

MUXÍA: Es otro punto que marca fin de etapa en el camino hacia Fisterra. Aquí nos encontramos con el Santuario de la Virgen de la Barca (Virxe da Barca), que es de estilo barroco y data de principios del siglo XVIII. El día de Navidad del año 2013, durante un fuerte temporal, sufrió un aparatoso incendio que destruyó su retablo mayor.

En su interior se venera una talla de la Virgen, del siglo XIV.

Cerca del santuario está la Punta da Barca, donde la leyenda cuenta que arribó la Virgen María, para animar al Apóstol Santiago, después del problema que surgió con los habitantes de Duio.

En esta punta encontramos varias piedras con nombre propio:

La Pedra de Abalar (piedra de balancear): Se dice que es la barca en la que llegó la Virgen.

Es una roca bastante grande que está en equilibrio, de tal forma que, aplicando una pequeña fuerza, es posible hacer que oscile. Se decía que la persona que conseguía que se moviera, estaba libre de pecado.

La Pedra dos Cadrís (piedra de los riñones): Es la vela de la barca de la Virgen.

Si se pasa por debajo de ella nueve veces, se curan las enfermedades relacionadas con los dolores de cabeza, espalda y riñones.

La Pedra dos Namorados (piedra de los enamorados): Lugar escondido y apartado donde los novios se juran amor eterno.

En San Martiño de Ozón, a 6 km de Muxía, encontraremos otro enorme hórreo de granito, con 22 pares de pies y 27 m de longitud, que se usaba para guardar las rentas que cobraba el monasterio.