LA SANTA COMPAÑA

 

 

Transportamos tu coche en grúa, incluye SEGURO de carga, transporte y descarga.

Porque sabemos el cariño y los cuidados que dispensas a tu coche, lo guardamos en nuestro GARAJE PRIVADO y lo transportamos hasta Santiago, a tu llegada.

De esta forma evitas:

- Inconvenientes y preocupaciones por dejarlo a la intemperie.

- Que haga kilómetros innecesarios.

- Gastos adicionales de combustible y rodaje.

- Que sea conducido por personas que no conoces.

- Que, pasado un tiempo, puedas recibir alguna multa con retirada de puntos por exceso de velocidad, etc. en el trayecto de Sarria a Santiago.

Aprovecha que estás en el centro de Galicia y únete a la filosofía YAQUESTOY, reservando algún día adicional para disfrutar de esta tierra.

Según la tradición, la Compaña o Santa Compaña es una procesión de muertos o ánimas en pena que vagan en procesión por las noches del rural gallego (siempre a partir de media noche y hasta los primeros rayos de sol), visitando la morada de todos aquellos que vayan a fallecer en breve en la zona visitada.

Dicha procesión consiste en dos filas de almas en pena, vestidos con túnica y capucha (normalmente negras) y que portan en su mano una vela o un hueso con el extremo encendido a modo de “facho”. Suele ir encabezada por un mortal o “vivo” que porta un caldero de agua bendita y una cruz. Éste último se reconoce fácilmente por una luz que lo rodea y su extrema palidez.

La llegada de la Santa Compaña se reconoce por los siguientes signos:

-       Silencio sepulcral. Todos los animales del bosque se callan antes de su paso.

-       Suele oírse el sonido de una campanilla y cánticos fúnebres o rezo del rosario.

-       Los perros anuncian su llegada con aullidos exagerados.

-       Se nota un brusco descenso de la temperatura y la aparición de una extraña neblina.

-       Se percibe un fuerte olor a cera en el ambiente y un extraño viento que recorre dicha neblina (producido por su caminar).

Si empiezas el camino muy temprano y te encuentras con estos signos te recomiendo que:

-       Hagas un círculo en el suelo, mucho mejor si es con una rama de olivo y luego entres en él o, mejor todavía, acuéstate boca abajo.

-       Reza fuerte sin escuchar los cánticos que van coreando.

-       Si llevas una cruz, enséñala en el momento preciso, diciendo “Eu Cruz xa teño” (yo Cruz ya tengo).

-       Salgas pitando y no mires atrás hasta que llegues a un cruceiro y te subas a sus escalones.

Si todo esto no te ha servido, entonces te entregarán un cirio blanco o la cruz y te verás condenado a vagar eternamente con ellas hasta que consigan un nuevo vivo que te sustituya.

Existen multitud de testimonios ampliamente documentados por toda la comunidad gallega (Si te interesa el tema, te recomiendo el libro de Carmelo Lison Tolosana “La Santa Compaña. Fantasías reales – Realidades fantásticas”.

Ten mucho cuidado, sobre todo si es la noche de todos los santos o la noche de San Juan y te encuentras en un cruce de caminos.