Historias y leyendas

La Santa Compaña

Introducción

Según la tradición, la Compaña o Santa Compaña es una procesión de muertos o ánimas en pena que vagan en procesión por las noches del rural gallego (siempre a partir de media noche y hasta los primeros rayos de sol), visitando la morada de todos aquellos que vayan a fallecer en breve en la zona visitada.

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Según la tradición, la Compaña o Santa Compaña es una procesión de muertos o ánimas en pena que vagan en procesión por las noches del rural gallego (siempre a partir de media noche y hasta los primeros rayos de sol), visitando la morada de todos aquellos que vayan a fallecer en breve en la zona visitada.

Dicha procesión consiste en dos filas de almas en pena, vestidos con túnica y capucha (normalmente negras) y que portan en su mano una vela o un hueso con el extremo encendido a modo de “facho”. Suele ir encabezada por un mortal o “vivo” que porta un caldero de agua bendita y una cruz. Éste último se reconoce fácilmente por una luz que lo rodea y su extrema palidez.

La llegada de la Santa Compaña se reconoce por los siguientes signos:

–       Silencio sepulcral. Todos los animales del bosque se callan antes de su paso.

–       Suele oírse el sonido de una campanilla y cánticos fúnebres o rezo del rosario.

–       Los perros anuncian su llegada con aullidos exagerados.

–       Se nota un brusco descenso de la temperatura y la aparición de una extraña neblina.

–       Se percibe un fuerte olor a cera en el ambiente y un extraño viento que recorre dicha neblina (producido por su caminar).

Si empiezas el camino muy temprano y te encuentras con estos signos te recomiendo que:

–       Hagas un círculo en el suelo, mucho mejor si es con una rama de olivo y luego entres en él o, mejor todavía, acuéstate boca abajo.

–       Reza fuerte sin escuchar los cánticos que van coreando.

–       Si llevas una cruz, enséñala en el momento preciso, diciendo “Eu Cruz xa teño” (yo Cruz ya tengo).

–       Salgas pitando y no mires atrás hasta que llegues a un cruceiro y te subas a sus escalones.

Si todo esto no te ha servido, entonces te entregarán un cirio blanco o la cruz y te verás condenado a vagar eternamente con ellas hasta que consigan un nuevo vivo que te sustituya.

Existen multitud de testimonios ampliamente documentados por toda la comunidad gallega (Si te interesa el tema, te recomiendo el libro de Carmelo Lison Tolosana “La Santa Compaña. Fantasías reales – Realidades fantásticas”.

Ten mucho cuidado, sobre todo si es la noche de todos los santos o la noche de San Juan y te encuentras en un cruce de caminos.

As Lavandeiras da noite

Introducción

LAS LAVANDERAS DE LA NOCHE)
Son espíritus de la mitología gallega que provienen de las creencias celtas, por lo que podemos encontrarlas también en leyendas de Bretaña e Irlanda. Suelen ser anunciadoras de malos augurios o incluso de muerte. 

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Son espíritus de la mitología gallega que provienen de las creencias celtas, por lo que podemos encontrarlas también en leyendas de Bretaña e Irlanda. Acostumbran ser anunciadoras de malos augurios o incluso de muerte.

 

Se presentan como mujeres (jóvenes o viejas) que se pueden ver las noches de luna llena o con las primeras luces del alba, que lavan en los ríos o fuentes sábanas o trapos, normalmente manchados de sangre y que piden a los transeúntes que les ayuden a “retorcer” (escurrir) las prendas que acaban de lavar.

–       Si la mujer es mayor tendrá el cabello blanco y el rostro muy arrugado. Sus ojos suelen estar enrojecidos y visten de negro o amarillo. Tienen una voz desagradable y se las reconoce muy bien por el sonido que hacen con las palas golpeando las sábanas que están lavando en el agua.

–       Si la mujer es joven, tendrá gran belleza y suele ser pelirroja. Normalmente se las oye cantar y tienen una voz muy seductora.

La tradición dice que son mujeres condenadas a vagar eternamente porque mataron (o dejaron morir) a un hijo, porque abortaron conscientemente (de ahí la sangre en la ropa que lavan) o madres que murieron en el parto o de un niño que murió sin bautizar.

¿Qué tienes que hacer, si te encuentras con una de ellas?

–       Ten en cuenta que suelen poseer un canto seductor (si son jóvenes), con el que intentarán “enmeigarnos”, por lo que no es recomendable escucharlo.

–       Lo mejor es que sigas tu camino, ya que se dice embrujan a los curiosos, llegando incluso a ahogarlos en el río.

–       Si te acercas, te ofrecerán que les ayudes a “torcer o retorcer” (escurrir) la ropa que están lavando. No puedes renunciar a su solicitud y debes tener en cuenta que hay que retorcer en sentido contrario a lo que lo hacen ellas, sino tendrás las consecuencias pueden ser fatales (mala suerte o incluso la muerte).

Hay historias que dicen que si quieres encontrarte con una lavandeira deberás recorrer 7 o 9 fuentes de agua, de las que no secan en verano. Cuando vayas por la séptima o la novena seguro que te encontrarás con una de ellas.

 

Seres de los bosques

Introducción

OTROS SERES QUE TE PUEDES ENCONTRAR POR LOS BOSQUES GALLEGOS

• DONAS O MOURAS: Mujeres muy bellas que viven en las fuentes o en las ruinas de los antiguos pazos o castros celtas. Suelen llevar largos vestidos de color blanco y sus cabellos son rubios, con la tez muy blanca y los ojos azules (rasgos nórdicos). 

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·         DONAS O MOURAS: Mujeres muy bellas que viven en las fuentes o en las ruinas de los antiguos pazos o castros celtas. Acostumbran a  llevar largos vestidos de color blanco y sus cabellos son rubios, con la tez muy blanca y los ojos azules (rasgos nórdicos). Suelen aparecerse al lado de fuentes o corrientes de agua, peinándose con un peine de oro y en actitud de espera,

 

Pueden ofrecer grandes riquezas al caminante que se tropieza con ellas, sometiéndolo a una prueba. También pueden aparecerse a personas afligidas o con problemas, para concederles algún favor. Son espíritus buenos.

 

·         MOUROS: Son seres de gran tamaño (en algunas zonas se dice que son antropófagos) y que poseen gran fuerza. Viven bajo tierra (si golpean el suelo con un pie, la tierra se abre) en suntuosos palacios y que atesoran grandes riquezas. No debemos confundirlos con los moros (personas de raza árabe). En todas las zonas de Galicia existen historias de grandes tesoros enterrados, normalmente cerca de un castro o una mámoa (monumento funerario celta). De hecho, como en alguno de estos sitios se encontraron tesoros celtas enterrados con multitud de piezas de oro (como en el castro de Caldas do Rei), se desató en Galicia una «fiebre del oro» que consistía en excavar en cualquier sitio donde hubiera alguno de estos restos.

Mi bisabuela me contaba que existía un cordón de oro que iba desde la «Croa do Toural»  (una colina en la que probablemente hubo un castro celta) hasta el «Pozo Grande de Pías» (una sima muy profunda en el río Loio), donde los mouros habían escondido un gran tesoro; y que incluso hubo gente que intentó conseguirlo descendiendo al fondo atados con «adibales» (sogas de gran longitud) o desecando el río, pero fue imposible.

·         MEIGAS: Quien no ha oído alguna vez: “eu non creo nas meigas, pero haberlas, hailas”.

Es una de las figuras más arraigadas en las creencias del rural gallego y su principal función es “enmeigar”, hacer sufrir y provocar el mal en personas y animales. Se cree que la meiga tiene la potestad de dominar a las personas, hacerlas enfermar e incluso llevarlas a la locura; también pueden destruir el fruto en los campos o la pesca.

Hay muchas expresiones en gallego que se refieren a ellas, sobre todo para indicar épocas de mala suerte (Parece que me mirou unha meiga, votoume mal de ollo, parece cousa de meigas, meigas fora, etc.)

Su única intención es hacer el mal por el mal (debido a su pacto con el diablo) y su forma de actuar es “envidiando” o “aojando” a las personas y a sus posesiones, sobre todo animales. Según Carmelo Lisón, envidia puede definirse como “una mala idea o mal pensamiento siempre intencional, o una voluntad perversa junto con una emotividad que consiste en puro deseo de mal, el querer hacer el mal por el mal, de forma gratuita y satánicamente. Su objetivo puede ser también la venganza por agravios reales o supuestos”.

 

Es tal la creencia en estas figuras (entre las que, como buen gallego, me encuentro; posiblemente por la cantidad de historias que me han contado de pequeño) que puedo afirmar, sin miedo a equivocarme, que por todos los pueblos y aldeas por los que pases durante tu camino podrás encontrar múltiples ejemplos de lo que una meiga es capaz de hacer, así como múltiples remedios si estás “enmeigado”.

 

·         BRUXAS: Debido a que la traducción al castellano tanto de “meiga” como de “bruxa” es bruja, se tiende a pensar que las 2 acepciones son lo mismo; pero nada más lejos de la realidad, ya que son extremos casi opuestos. Una bruxa es a quién acudirás si estas enmeigado y ella sabrá el remedio para poder contrarrestarlo a base de conjuros, pócimas e invocaciones a poderes ocultos. Una bruxa siempre es una portadora del bien, aunque posee los conocimientos para poder hacer el mal.

 

Siguiendo el ejemplo anterior, es lógico asegurar que en cada aldea que visites, o en alguna de los alrededores, existe una mujer (normalmente de edad avanzada) que tiene los conocimientos para contrarrestar a una meiga, así como para fabricar remedios caseros para diferentes dolencias, tanto del cuerpo como del espíritu. Pero a esta figura te será mucho más difícil de encontrar ya que los lugareños nunca te van a hablar de ella hasta que no tengan la suficiente confianza.

 

·         TRASNOS: Traviesos duendes nocturnos que se dedican a esconder cosas y revolver en las casas. Son de pequeño tamaño y con barba larga, pueden llevar sotana, un gorro rojo o cuernos, también se dice que tienen un agujero en la mano izquierda. Hay descripciones que referencian con patas de cabra, muy parecidos a los Sátiros de la mitología clásica. 

 

Para tenerlos entretenidos y que no enreden en vuestras pertenencias durante la noche, lo mejor es esparcir granos de cereales (trigo, maíz, cebada, etc.) alrededor de donde vais a dormir, ya que no son muy listos y pasarán toda la noche tratando de recogerlos y contándolos (como sólo saben contar hasta 3 o 5, según las zonas, se perderán y pasarán la noche entretenidos o se irán enfadados).

 

·         TARDOS: Son parecidos a los trasnos, pero más malévolos. Se suelen representar como seres de pequeño tamaño, con muchos dientes y peludos,de color verde y con barba; visten ropa vieja y suelen llevar un gorro rojo y una pequeña espada. Se sientan en el pecho de personas que están dormidas y les provocan terribles pesadillas y fuertes dolores en el estómago y en el pecho.

 

Si has pasado una mala noche probablemente fue por culpa de un tardo. Para que no te vuelva a pasar, debes hacer lo mismo que con un trasno. Si no tienes cereales, te pueden servir migas de pan, pero recuerda que tienes que poner bastantes.

 

·         DIAÑOS: Son pequeños demonios o duendes burlones que se dedican a asustar a los caminantes o a desorientarlos en su camino. Pueden adoptar la forma de cualquier animal o incluso de persona (bebé). También pueden crear fenómenos como sonidos y luces misteriosas para atemorizar al peregrino.

 

No te fíes si te aparece un burro o un caballo muy dócil que te ofrece su montura (ya que acabarás con la cabeza metida en algún río o con los pantalones quemados), o un cabritillo todo mojado y aterido de frío (ya que cuando consigas secarlo después de un gran esfuerzo, se marchará haciéndote burlas)

 

·         SERPE: Serpiente alada, con el cuerpo recubierto de escamas y los ojos color rojo fuego. Su principal cometido suele ser el de vigilar un tesoro. Suelen vivir en cuevas, bosques frondosos y cerca de fuentes o corrientes de agua y se alimenta de seres humanos, tanto vivos como muertos. Su único punto débil es la garganta.

 

Si escuchas un terrible silbido, escóndete lo más rápido posible y piensa que cerca debe de haber un gran tesoro, siempre y cuando acabes antes con la serpe, claro.

 

·         OLLÁPAROS: Son una especie de cíclopes (gigantes con un solo ojo) que viven sobre todo en las montañas de Lugo y se alimentan de carne humana, lo que más les gustan son los niños. Las hembras son todavía peores que los machos. Viven en cuevas apartadas.

Aquí no tengo ninguna recomendación que hacer, ya que si te encuentras con uno lo mejor que puedes hacer es poner pies en polvorosa. Recuerda que, como sólo tienen un ojo, su visión no es muy buena.

·         También existen otras criaturas como los LOBISOMES (hombres lobo), las FADAS (por todos conocidas, las hadas y pueden ser buenas o malignas), los XARCIOS (criaturas acuáticas con forma humana y cola de pez o de lagarto, que habitan los ríos y que intentan seducir a las chicas que se acercan a sus orillas), el NUBEIRO ( hombre barbudo, andrajoso, desaliñado y muy peludo que controla el clima y es el responsable de las tormentas, granizo y todos los cambios bruscos del clima), …

 

 

Milagro de O Cebreiro (O Cebreiro)

Introducción

Cuenta la historia que a finales del S XII o principios de XIII (el milagro fue consignado por bula de Inocencio VIII en 1487), en la aldea de Barxamaior vivía Juan Santín, un aldeano que nunca faltaba a misa, por muy malo que fuese el tiempo (indicar que O Cebreiro está enclavado en la alta montaña lucense, lindando con la provincia de León).

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Cuenta la historia que a finales del S XII o principios de XIII (el milagro fue consignado por bula de Inocencio VIII en 1487), en la aldea de Barxamaior vivía Juan Santín, un aldeano que nunca faltaba a misa, por muy malo que fuese el tiempo (indicar que O Cebreiro está enclavado en la alta montaña lucense, lindando con la provincia de León).

Un día especialmente duro y con una tremenda ventisca, el monje de turno estaba celebrando el oficio en soledad ya que nadie, ni siquiera los vecinos de O Cebreiro, se había atrevido a salir de sus casas.

Cuando el monje notó que se abría la puerta y aparecía Juan, aterido de frío y cubierto de nieve, después de recorrer los 3 km que separaban su casa del templo, pensó que no merecía la pena tanto sacrificio para ver un trozo de pan y un poco de vino, como todos los días.

Cuando llegó el momento de la Consagración y al pronunciar las palabras rituales, el monje incrédulo pudo comprobar que el pan se transformaba en auténtica carne y el vino en sangre; lo que lo llevo a arrepentirse de sus pensamientos y a certificar el milagro acaecido. También se cuenta que la propia imagen de la Virgen que estaba en el altar mayor, en el momento del milagro, inclinó la cabeza hacia adelante.

Esta carne y esta sangre quedaron como reliquias en la iglesia, para su veneración hasta que en el año 1486 los Reyes Católicos, fascinados por la leyenda, quisieron trasladar tan preciadas reliquias. Se dice que las cargaron en una mula y emprendieron su viaje, hasta llegar a la aldea de La Faba, donde la mula se negó a seguir su camino. Al soltarla, dio media vuelta y regresó al santuario ella sola para devolver tan preciada carga.

El Soldado Xulián (Palas de Rei)

Introducción

Se cuenta que un soldado llamado Xulián mató por error a sus padres y, para espiar su pecado decidió dedicar su vida, junto a su esposa Adela, a la peregrinación y a crear un hospital para ayudar a los peregrinos que caminan hacia Santiago. Debido a su dedicación, se le aparece un ángel para anunciarle que ha sido perdonado.

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Cuenta la leyenda, recogida por Jacobo (o Santiago) de la Vorágine, que un soldado llamado Xulián mató por error a sus padres y, para espiar su pecado decidió dedicar su vida, junto a su esposa Adela, a la peregrinación y a crear un hospital para ayudar a los peregrinos que caminan hacia Santiago.

Debido a su dedicación, se le aparece un ángel para anunciarle que ha sido perdonado.

A la salida de Palas de Rey nos encontramos con la aldea de San Xulian do Camiño donde hay una iglesia románica del siglo XII, consagrada a su nombre y goza de gran fervor popular.

MILAGRO DE LEBOREIRO (Melide)

Introducción

Cuenta la leyenda que cerca de la iglesia de Leboreiro existía una fuente que se iluminaba todas las noches y que desprendía un suave aroma a flores por el día. Pensando que allí tenía que haber algo sobrenatural, los vecinos del pueblo decidieron cavar alrededor de dicha fuente y encontraron una imagen de la Virgen María, que llevaron al templo.

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Cuenta la leyenda que cerca de la iglesia de Leboreiro existía una fuente que se iluminaba todas las noches y que desprendía un suave aroma a flores por el día.

Pensando que allí tenía que haber algo sobrenatural, los vecinos del pueblo decidieron cavar alrededor de dicha fuente y encontraron una imagen de la Virgen María, que llevaron al templo. Pero, por la noche, la imagen desapareció del sitio donde la habían dejado, para volver a la fuente.

El suceso se repitió durante todos los días siguientes, hasta que un artista local decidió esculpir su imagen en el tímpano de la iglesia, con lo que consiguieron que consintiera quedarse en el templo.

También dice la leyenda que este es el punto donde la Virgen María da la bienvenida a los peregrin@s.

PEREGRINO EN ARZÚA (Arzúa)

Introducción

Esta leyenda está recogida en la página web del concello de Arzúa.
LA LEYENDA DEL PEREGRINO EN ARZÚA
.    En los siglos X y XI había un tránsito importante de peregrinos por la zona, que se dirigían al sepulcro del Apóstol Santiago. Éstos elegían la villa de Arzúa para hacer noche a salvo de los maleantes y salteadores de caminos. 

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Esta leyenda está recogida en la página web del concello de Arzúa:

En los siglos X y XI había un tránsito importante de peregrinos por la zona, que se dirigían al sepulcro del Apóstol Santiago. Éstos elegían la villa de Arzúa para hacer noche a salvo de los maleantes y salteadores de caminos.

Cuenta la leyenda que una mañana, con las primeras luces del alba, transitaba por la aldea un peregrino de aspecto harapiento y miserable. Tomó la senda que llevaba a un obrador donde estaban metiendo el pan en el horno. Se dirigió al ama de la casa diciéndole:

– “¿Habrá un trozo de pan para este pobre peregrino hambriento? Rezaré por ustedes delante del Señor Santiago”.

A lo que ésta respondió:

– “Aquí no ayudamos a maleantes. Si quiere pan, deberá pagarlo”.

Ante esta respuesta, el peregrino siguió su camino, encontrando un poco más adelante otra casa en la que estaban realizando la misma tarea.

A la llamada del harapiento, salió una señora que lo invitó a pasar para que pudiese calentarse. El hombre le respondió que no podía pararse pero que le agradecería si le daba un trocito de pan para poder engañar el hambre.

– “Es una pena que no pueda descansar un rato porque así le daría pan recién hecho, pero todavía no están cocidos. Sólo puedo ofrecerle uno de la semana pasada.”

– “Gran favor que me hace, señora. Rezaré por usted delante del Señor Santiago”, le respondió el peregrino.

El ama entró en casa a buscar algo para que pudiese acompañar el pan duro y, cuando salió, el peregrino ya había desaparecido. Aunque desde la puerta se podía divisar un gran trecho de camino, la señora no consiguió avistarlo.

Al llegar el momento de sacar el pan cocido del horno, la primera mujer se encontró con la sorpresa de que éste se había convertido en piedra; mientras que, en la segunda casa, se había convertido en oro.

Se dice que el harapiento era el mismísimo Santiago Apóstol que pasaba por allí …

SAN ATAULFO Y EL TORO (Santiago)

Introducción

Según José Filgueira Valverde, es uno de los milagros más antiguos atribuidos al Apóstol Santiago y se recoge en el Cronicón Iriense y la Historia Compostelana (escrito a principios del siglo XII y que sitúa el milagro en la ciudad de Santiago, durante la segunda mitad del siglo X). En él se cuenta que el arzobispo de Santiago, Ataulfo II, fue falsamente acusado por sus rivales y criados, ante el rey, de pecados nefandos (que normalmente se refieren a relaciones homosexuales o con animales).

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Según José Filgueira Valverde, es uno de los milagros más antiguos atribuidos al Apóstol Santiago y se recoge en el Cronicón Iriense y la Historia Compostelana (escrito a principios del siglo XII y que sitúa el milagro en la ciudad de Santiago, durante la segunda mitad del siglo X). En él se cuenta que el arzobispo de Santiago, Ataulfo II, fue falsamente acusado por sus rivales y criados, ante el rey, de pecados nefandos (que normalmente se refieren a relaciones homosexuales o con animales).

 

El rey, que probablemente era un joven Alfonso III (o Bermudo II, según otros autores), dio crédito a la denuncia y sometió al Prelado al juicio de Dios, que consistió en exponerlo en la plaza de la villa a la furia de un toro bravo, espoleado por el griterío del pueblo allí congregado.

 

El día de autos, Ataulfo salió a la plaza, después de decir misa, vestido con los ornamentos pontificales y, seguro de su inocencia, esperó tranquilamente la embestida del astado.

 

Cuando el toro llegó a su altura, frenó en seco, bajó la cabeza mansamente en señal de respeto y puso sus astas en las manos del arzobispo, demostrando así su inocencia.

 

Otros autores, que citan un relato de Acipilón, sitúan el milagro en la plaza de la iglesia de San Salvador, en Oviedo, y que San Ataulfo fue acusado ante el rey de conspiración y tener acuerdos con los moros para entregarles las tierras de Galicia.

 

También cuentan que, cuando agarró los cuernos del toro, éstos quedaron en sus manos; entonces regresó al templo y los depositó en el altar mayor, en señal de agradecimiento por lo que había acontecido.

 

Se dice que las astas estuvieron expuestas durante muchos años en la capilla mayor, hasta que un obispo ordenó retirarlos (ya en el siglo XIX).

LA SOMBRA DEL PEREGRINO (Santiago)

Introducción

Una de las leyendas más populares del camino dice que hay una sombra que acompaña a cada peregrino durante todo su camino, y que se siente su presencia durante los tramos más difíciles, pero sólo se puede ver en Santiago, en la Plaza de A Quintana, Cuando cae la noche y se encienden las farolas de la plaza, se puede vislumbrar en la base de la Torre del Reloj, al lado de la Puerta Santa.

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Una de las leyendas más populares del camino dice que hay una sombra que acompaña a cada peregrino durante todo su camino, y que se siente su presencia durante los tramos más difíciles; pero sólo se puede ver en Santiago, en la Plaza de A Quintana. Cuando cae la noche y se encienden las farolas de la plaza, se puede vislumbrar en la base de la Torre del Reloj, al lado de la Puerta Santa.

Hay gran variedad de teorías sobre la aparición de dicha sombra, pero personalmente, la que más me gusta es la de un sacerdote de la Catedral, que se enamoró de una monja de clausura de un convento de la misma plaza (Convento de San Paio).

Se dice que el cura propuso a su amada que se fugaran para consumar su amor y se citó con ella al anochecer, al lado de dicha torre. Para pasar inadvertido se disfrazó de peregrino y la esperó pacientemente, pero ella no apareció. La leyenda dice que el sacerdote sigue acudiendo noche tras noche a la cita con su amada.

 

LA SONRISA DE DANIELIÑO (Santiago)

Introducción
(y el queso de tetilla) Si te fijas en el Pórtico de la Gloria, verás que el profeta Daniel muestra una mirada furtiva y una sonrisa pícara hacia la escultura de una mujer de pechos voluptuosos. La leyenda dice que, debido al gran tamaño de los pechos de la fémina (unos dicen que es Esther y otros la Reina de Saba), las autoridades eclesiásticas decidieron reducirlos, para evitar el escándalo de los peregrinos.
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Una de las figuras que más llama la atención del peregrino que contempla el Pórtico De La Gloria se encuentra en la columna izquierda, donde se representan los 4 Profetas; es la imagen de Daniel (Danieliño para los gallegos) que esboza una pícara sonrisa mientras observa furtivamente los promientes senos de la estatua que se encuentra enfrente y que representa a la reina Esther (otros autores dicen que la Reina de Saba), con las mejillas sonrosadas por tal atrevimiento.

La tradición dice que el arzobispo ordenó rebajar los pechos de la estatua (cosa que se observa claramente por los cambios de color que se aprecian en la piedra). Como reaccion a este acto se dice que las mujeres de los pueblos cercanos comenzaron a dar forma de tetilla a los quesos que elaboraban, en protesta por dicha pérdida. 

Aunque no está clara la veracidad de dicha leyenda, lo que sí podemos indicar es que, según escribió Manuel Rivas «nunca antes la piedra había sonreído así».

El Jubileo Pagano (Santiago)

Introducción

En la Rúa do Vilar, Santiago de Compostela, en los soportales de la Casa Varela, hay un capitel con una extraña figura de un “¿ángel?”. Ganarse el Jubileo Pagano consiste en apagar un cigarrillo en el trasero de dicho ángel (según unas fuentes consultadas) o de hacer meter al peregrino en cuestión, con los ojos tapados, el dedo en un orificio que existe en esta parte ya citada, y que es donde la espalda pierde su casto nombre (según otros autores).

EL CABALLERO DE LAS CONCHAS (Bouzas – Vigo)

Introducción

De esta leyenda surge la Concha de Vieira como símbolo del Peregrino.

«O Cabaleiro das Cunchas» es una leyenda que tiene su origen en el mito de la Traslatio, que es el viaje que Atanasio y Teodoro realizaron desde Palestina hasta Galicia, llevando los restos del Apóstol a bordo de una barca de piedra.

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De esta leyenda surge la Concha de Vieira como símbolo del Peregrino.

O Cabaleiro das Cunchas es una leyenda que tiene su origen en el mito de la Traslatio, que es el viaje que Atanasio y Teodoro realizaron desde Palestina hasta Galicia, llevando los restos del Apóstol a bordo de una barca de piedra.

Se cuenta que en un Lugar llamado Bouzas, enfrente de las islas de Baiona (Islas Cíes), ya en las costas de Galicia; se celebraba una boda de dos jóvenes (Lobesio Rivano y Caya Valeria) de muy importantes e ilustres familias.

Como parte de las celebraciones de dicha boda, se estaba realizando un juego de “abofardar” que consistía lanzar una lanza, caña o “bofarda” al aire, mientras montaban a caballo, y recogerla al galope antes de que cayese al suelo.

Cuando le tocó el turno al novio, y mientras esperaba la caída de la bofarda, una racha de viento desplazó su trayectoria, dirigiéndola hacia la ría. El caballero espoleó a su caballo y se adentró en el mar para no perder la lanza, desapareciendo jinete y montura bajo las aguas.

Viendo que el tiempo pasaba y que el caballero no volvía a la superficie, los invitados comenzaron a temerse lo peor, hasta que divisaron una barca luminosa que se dirigía hacia donde el joven había desaparecido. Al paso de dicha barca se obró el milagro y el caballero y su montura emergieron de las aguas, con las ropas y las crines cubiertas de conchas de vieira.

Los tripulantes de la nave alzaron su vista al cielo dirigiendo estas palabras al novio:

Verdaderamente quiere Jesucristo manifestar su poder delante de ti y de aquellos que están en esta tierra, para bien y honra de éste, su vasallo, que llevamos en esta nave para darle cristiano enterramiento. Nuestro señor Jesucristo quiso mostrar a través de ti, a los presentes y a los futuros, que quien a éste su vasallo quieran amar y servir, deberán visitarlo allí donde fuese enterrado llevando conchas como esas de las que tú estás cubierto, como sello de privilegio. Él, a cambio, les ofrecerá que el Día del Juicio Final sean reconocidos por Dios como vasallos suyos, y por la honra que le hicieron a su vasallo y amigo Santiago al visitarlo y reverenciarlo, los resucitará en su Santa Gloria y Paraíso”.

 

Otra versión de esta misma leyenda dice que el novio divisó una barca a la deriva que se dirigía a la costa con riesgo de naufragio, por lo que dirigió a su caballo hacia el mar con la intención de evitar el desastre, pero fue engullido por las peligrosas mareas que en esa zona existen.

Viéndose el caballero en peligro de muerte, alzó los ojos al cielo y suplicó la ayuda divina para superar el trance, por lo que fue rescatado por la barca luminosa y salió del agua cubierto de conchas de vieira.

LLEGADA DEL APÓSTOL A GALICIA (Traslatio)

Introducción

(PICO SACRO) Se relata en el Códice Calixtino la forma en la que llegaron los restos del Apóstol a tierras gallegas, indicando que, después de ser decapitado por orden de Herodes (año 42 d.c.), dos de sus discípulos (Teodoro y Atanasio) robaron el cuerpo y lo trasladaron hasta Jaffa y, siempre según la leyenda, se embarcaron en una nave de piedra que los condujo (guiada por la providencia) hasta Galicia, tras 7 días de travesía

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Se relata en el Códice Calixtino la forma en la que llegaron los restos del Apóstol a tierras gallegas, indicando que, después de ser decapitado por orden de Herodes (año 42 d.c.), dos de sus discípulos (Teodoro y Atanasio) robaron el cuerpo y lo trasladaron hasta Jaffa y, siempre según la leyenda, se embarcaron en una nave de piedra que los condujo (guiada por la providencia) hasta Galicia, tras 7 días de travesía. La barca arriba en el puerto de Iria Flavia (actualmente en el concello de Padrón), feudo que pertenecía a una dama viuda llamada Lupa o Luparia.

Esta dama les ofrece un lugar para poder enterrarlo y construir una pequeña capilla, pero les dice que tienen que pedir autorización al rey de Duio (cerca de Fisterra), pensando que éste les daría muerte. Al llegar a su destino son recibidos en audiencia por el rey, que les prepara una emboscada para matarlos. Los discípulos descubren la trampa y huyen. El rey y sus cortesanos los persiguen, pero consiguen escapar ya que se hunde el puente que cruzaban cuando hostigaban a los discípulos.

Regresan otra vez a los dominios de Lupa para contarle lo sucedido, y esta vez la dama les ofrece unos bueyes de su propiedad, para que puedan transportar el cuerpo; indicándoles que deben de ir a buscarlos al Monte Ilicino. Lo que los discípulos no saben es que un terrible dragón guardaba sus lindes.

Cuando llegan al monte son atacados por el fiero dragón, que echaba fuego por la boca. Al verlo, los dos discípulos hacen la señal de la cruz y el monstruo explota por el vientre. Acto seguido, purifican el lugar y lo bautizan con el nombre de Pico Sacro.

No acaban aquí sus desventuras, ya que los bueyes que iban a buscar, son en realidad toros bravos. Al acercarse, éstos se vuelven mansos, bajan la cabeza para que les pongan el yugo y acaban tirando libremente del carro que portaba los restos del Apóstol hasta que pararon en el bosque de Libredón, y éste fue el lugar elegido para su enterramiento.

En cuanto a la reina Lupa, una vez conocidos todos estos milagros, se convirtió al cristianismo y ayudó a la construcción del sepulcro.

El Papa León XIII escribe en su encíclica “Deus Omnipotens” donde certifica la historia y los restos del Apóstol indicando que:

“Después de morir en Jerusalén, el Apóstol Santiago fue recogido por sus discípulos Atanasio y Teodoro, los cuales embarcaron el Santo Cuerpo, llegando a las costas de España, en la región de Amaía, en la que reinaba Doña Lupa (que era idólatra y muy pérfida), pero los discípulos pudieron librarse de sus maquinaciones y consiguieron dar sepultura al Santo Cuerpo en un pequeño otero, haciéndole un hipogeo y una pequeña iglesia. Los discípulos permanecieron custodiando el cuerpo, hasta que murieron y fueron enterrados al lado del Apóstol.”

DESCUBRIMIENTO DEL SEPULCRO

Introducción

DESCUBRIMIENTO DEL SEPULCRO DEL APÓSTOL SANTIAGO. Corría el año 813 cuando un ermitaño de nombre Pelayo (Pelagio), divisa una noche una serie de luces o caída de estrellas sobre un bosque cercano, llamado Libredón (ya había tenido antes una revelación de los ángeles en sueños, que le dijeron que eran los restos del Apóstol).

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Corría el año 813 cuando un ermitaño de nombre Pelayo (Pelagio), divisa una noche una serie de luces o caída de estrellas sobre un bosque cercano, llamado Libredón (ya había tenido antes una revelación de los ángeles en sueños, que le dijeron que eran los restos del Apóstol).  Sorprendido por el milagro observado, va en busca del obispo de Iria Flavia (Teodomiro) que también puede observar el mismo fenómeno.

Tras 3 días de ayuno el citado obispo encontró un sepulcro de piedra que contenía 3 cuerpos (el Apóstol y sus dos discípulos) y conocedor de las tradiciones orales que decían que Santiago estaba enterrado en Galicia, reconoció el hecho acaecido como un milagro y avisó al rey astur Alfonso II el Casto, que visitó el lugar, convirtiéndose en el primer peregrino de la historia, y mandó construir una capilla en honor al Apóstol.

La Concordia de Antealtares (escrito del año 1.077) ya recoge la descripción de este hecho:

“No hay duda alguna y para algunos es claro, como el testimonio del Papa León, que el bienaventurado Apóstol Santiago, degollado en Jerusalén y llevado por sus discípulos a Joppe (Haifa), y después de algún tiempo fue trasladado por el mar al extremo de Hispania, guiado por la mano de Dios, y fue sepultado en el extremo de Gallecia permaneciendo oculto mucho tiempo. Pero como la luz en las tinieblas, o una candela bajo el celemín no pueden permanecer mucho tiempo, con la ayuda de la divina providencia, en tiempo del serenísimo rey don Alfonso, llamado el Casto, un anacoreta de nombre Pelayo, que vivía cercano del sepulcro del Apóstol, tuvo en principio una revelación por medio de Ángeles: después se manifiesta como muchas lucecitas a los fieles que estaban en las iglesias de San Félix de Lovio; los que buscando consejo, visitaron al obispo de Iria Teodomiro y le contaron la visión. El cual, después de un ayuno de tres días, con gran cantidad de fieles, encontró el sepulcro del bienaventurado Apóstol, cubierto con piedras de mármol. Y, lleno de enorme alegría llamó enseguida al citado religiosísimo rey; el cual como era guardador de la castidad y amador de la santidad se apresuró a construir de momento una iglesia en honor del mismo Apóstol…”

De la capilla inicial (año 813), se pasó a una iglesia (en el año 829), una iglesia prerrománica en el año 899 y, años más tarde (en el 1.075), se inicia la construcción de la Catedral, bajo el reinado de Alfonso VI. De todas estas construcciones se conservan restos arqueológicos que lo corroboran.

Según el libro “La Historia compostelana”, el obispo Teodomiro ordena trasladar su residencia desde iria Flavia hasta el lugar donde se guardan los restos venerados.

SAN ANDRÉS DE TEIXIDO (Cedeira)

Introducción

Cuenta la leyenda que San Andrés embarrancó en los acantilados de esta zona del norte de Galicia, convirtiéndose su barca en una roca (hay un peñasco en forma de barca invertida que encontramos frente a la costa que los habitantes llaman A barca de San Andrés). En compensación, Dios le concedió este santuario.

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Cuenta la leyenda que San Andrés embarrancó en los acantilados de esta zona del norte de Galicia, convirtiéndose su barca en una roca (hay un peñasco en forma de barca invertida que encontramos frente a la costa que los habitantes llaman A barca de San Andrés). En compensación, Dios le concedió este santuario.

También se cuenta que el santo estaba muy triste ya que su templo estaba siempre solitario, por más milagros que hiciera, mientras que el de Santiago estaba rebosante de peregrinos y creyentes; motivo por el cual pidió ayuda al Señor, que, al verle tan afligido y desanimado, le prometió que a su templo tendrían que acudir todos los mortales. Y aquel que no lo hiciera de vivo, lo haría después de su muerte, reencarnado en algún animal reptante.

De aquí sale el dicho gallego: “San Andrés de Teixido, vai de morto quen non foi de vivo” (va de muerto el que no ha ido de vivo); ya que si no lo has visitado en vida tendrás que hacerlo de muerto, convertido en algún animal que se arrastra en vez de caminar (serpiente, lagarto, lagartija, …); o bien convencer a un vivo para que peregrine por tí. En este caso, tendrá que ir a buscar tu espíritu a la tumba, golpear la lápida y llamarte por tu nombre. Una vez hecho esto, comenzará la peregrinación, hablando sin parar con tu espíritu para que no se despiste o se pierda.

Si te decides a hacer la peregrinación en vida, deberás seguir una serie de normas, tradiciones o costumbres a la hora de peregrinar:

– El camino debe de realizarse con alegría y debe recogerse alguna piedra durante el recorrido, y dejarla en un milladoiro (montón de piedras que divisaremos cerca del Santuario) para que quede constancia de la peregrinación.

– Una vez dentro del santuario debemos hacer 3 peticiones al santo y, antes de salir nos deben “poner o santo” (poner el santo), que consiste en besar una pequeña imagen de este y que nos den la bendición.

– Después de la visita al santuario debemos continuar el sendero hasta llegar a la “Fonte do Santo” donde podemos consultar si se cumplirán las peticiones solicitadas. Para ello debemos mojar los labios (el agua no es potable) en los tres caños sin tocar la pared de la fuente, y luego tirar una miga de pan al agua. Si ésta flota nuestros deseos serán atendidos, pero si no flota no se cumplirán. Otra leyenda también dice que, si la miga flota, podrás volver al santuario una vez más; pero si se hunde no volverás ya que será tu último año de vida. Por esta creencia, la fuente también se conoce como “Fonte da Vida e da Morte”.

– Si alguna de las peticiones está relacionada con el amor debes buscar también “a herba de namorar”, que son los claveles marinos, y poner un pétalo en el bolso o bolsillo de la persona a la que vaya dirigida, sin que ella lo sepa.

– En el camino de vuelta hacia el santuario se debe de recoger el “Ramo de San Andrés” que consta de una vara de avellano para la protección, unas ramas de tejo para la salud y la ya mencionada hierba de enamorar para el amor.

En los puestos que encontrarás en el pueblo también puedes adquirir los “Sanandreses” que son 8 figuras hechas con migas de pan que se endurecen en el horno y se pintan a mano. Estas figuras son: la flor (para el amor), la barca (para la fortuna en los viajes), el santo (para la salud y la amistad), la sardina (para que no falte el alimento), la escalera (para el trabajo), la mano (para los estudios), la corona (para la protección y el mal de ojo) y la paloma de la paz.

A parte de cumplir con todos los rituales anteriormente descritos, nuestra recomendación es que te sumerjas y te dejes llevar por la belleza de estos paisajes vírgenes y los espectaculares acantilados (unos de los más altos del continente, sólo superados por los fiordos del norte de Europa) y las perpetuas brumas del Atlántico en esta zona, donde se pueden vislumbrar las figuras de las almas en pena que también vienen a visitar el lugar.

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